sexta-feira, 12 de outubro de 2012

ECODES - critica la situación de violencia que se está generando en torno al recrecimiento de Yesa y recuerda la importancia de los acuerdos sociales en las infraestructuras

Noticias del sitio Web de ECODES:
http://ecodes.org/notas-de-prensa/ecodes-critica-la-situacion-de-violencia-que-se-esta-generando-en-torno-al-recrecimiento-de-yesa-y-recuerda-la-importancia-de-los-acuerdos-sociales-en-las-infraestructuras

Jueves 11 de Octubre de 2012
 
Desde ECODES queremos mostrar nuestra enérgica repulsa a los actos de violencia que se dieron en el día de ayer en las inmediaciones de Artieda, cuando un grupo de vecinos intentaba impedir que los funcionarios de la CHE levantaran actas de las expropiaciones de los terrenos necesarios para el recrecimiento de Yesa.
El recrecimiento del embalse de Yesa ha sido uno de los proyectos más polémicos de los proyectados en el Pacto del Agua, habiendo tenido una notable oposición tanto de vecinos de la zona como de organizaciones ambientales, etc. Sin embargo, las obras del recrecimiento no pudieron ser tratadas por la Iniciativa Social de Mediación – ISM – .
La ISM se puso en marcha en el año 2004 con el objeto de promover acuerdos entre los defensores y los detractores de las obras más conflictivas. Tanto en el caso del polémico embalse de Santaliestra, como en Torre del Compte en el río Matarraña, se consiguieron llegar a acuerdos que desactivaron el conflicto y cuyas soluciones – el embalse de San Salvador en el primer caso y dos balsas laterales en el segundo – ya se están ejecutando. Pendiente de un acuerdo, quedó, por otro lado, el conflicto en la regulación del Gállego, que identificó más de veinte puntos comunes sobre el río Gállego, pese a que no se consiguió el acuerdo en el punto concreto de la regulación.
En el caso del recrecimiento de Yesa, sin embargo, las prisas que la comisión del agua impuso en ese momento, y el calendario político, impidieron que la Iniciativa Social de Mediación pudiera siquiera abordar el tema.
8 años después de iniciar esta experiencia, podemos comprobar, una vez más, que aquellas iniciativas que surgen y se gestionan sin el correspondiente acuerdo social, no sólo son más lentas y costosas, sino que pueden generar situaciones tan dramáticas como las que ayer se vivieron en Artieda.